Obesidad gestacional

 Obesidad gestacional//

Obesidad en el Embarazo 

Fisiológica es la Obesidad en la Gestación?

 




Diabetes Gestacional  








Es la alteración metabólica más frecuente en las embarazadas obesas o con sobrepeso. El aumento de peso durante el embarazo, es para muchos investigadores, el más importante factor de riesgo externo [12]. Se define como la intolerancia a los carbohidratos diagnosticada durante la gestación y surge en 1-14% de las gestantes, donde existirá la posibilidad que 1/3 o más lo experimenten en un nuevo embarazo [12,14]. A nivel mundial la prevalencia varía de 2-9% [15].  


Se pueden mencionar entre otros factores de riesgo antecedente personal de diabetes mellitus (33-50% de riesgo), población hispana, antecedente familiar en primer grado de consanguinidad con diabetes mellitus, antecedentes obstétricos previos (macrosomía fetal, mortinatos), partos múltiples, los factores de riesgo deben limitarse para cada población según ciertos investigadores [14].  


En el feto es conocido que la macrosomia y las malformaciones congénitas son la principal causa de morbimortalidad debida a la diabetes gestacional, afectan principalmente los sistemas cardiovascular, sistema nervioso central, genitourinario y esquelético y tienen mayor predisposición a riesgos metabólicos como la hipoglicemia, prematurez, hiperbilirrubinemia, hipocalcemia, hipomagnesemia, síndrome de dificultad respiratoria y muerte neonatal [15,16]. 


La gestación como tal se puede considerar diabetogénica, y el sobrepeso y la obesidad durante este produce aumento de la resistencia a la insulina, llevando a una disminución de la función de las células beta de producir insulina suficiente y consigo mayor riesgo de padecer diabetes gestacional [17]. El riesgo de sufrir diabetes gestacional (DG) es 2.6 veces mayor en gestantes obesas respecto a las gestantes con IMC normal, y 4 veces mayor en gestantes con obesidad severa [3]. 


Según la Academia Americana de Diabetes (ADA) la detección de diabetes gestacional debe iniciarse durante la primera visita prenatal a las 24-28 semanas de gestación, y a las 6-12 semanas post parto, con pruebas diferentes a la hemoglobina glicosilada (HbA1C) [18].  


El primer paso para el diagnóstico es el test de tolerancia a la glucosa con 75 gr via oral, con mediciones plasmáticas de glicemia en ayunas, 1-2hrs después de la carga en mujeres que no hayan sido diagnosticadas con diabetes evidente (I trimestre). Glicemia en ayunas>92 mg/dl, Glicemia 1h pos carga (75 g de glucosa) >180 mg/dl, Glicemia 2h pos carga (75 g de glucosa) >153 mg/dl.  


En el segundo paso se realiza la prueba de tolerancia oral a la glucosa con 50 g (no en ayunas), medir glicemia 1h después, solo si esta es mayor de 140 mg/dl (>135 mg/dl, si la paciente es de etnia de alto riesgo de DM), se procede a la carga de 100g de glucosa (en ayunas) si el resultado es>140 mg/dl a las tres horas se sustenta el diagnostico de DG


 [18]. 




La obesidad y el sobrepeso es una acumulación anormal o excesiva de grasa corporal que si se da durante la gestación aumenta el riesgo de complicaciones tanto para la madre como para el bebé. 




Una forma simple de medir la obesidad es el índice de masa corporal (IMC), que se calcula dividiendo el peso de una persona expresado en kg entre el cuadrado de la talla en metros (kg/m2). Es decir, una persona con un IMC igual o superior a 25 se considera que tiene sobrepeso y con un IMC igual o superior a 30 se considera que tiene obesidad.




Se estima que más del 40% de las mujeres embarazadas tienen sobrepeso o están obesas. La prevalencia ha aumentado en los últimos 20 años. El principal desencadenante es la disponibilidad de alimentos de bajo precio, hipercalóricos y de escaso o nulo valor nutricional.


Riesgo de complicaciones para la gestante

El exceso de grasa corporal aumenta el riesgo de complicaciones durante la gestación. Incrementa la probabilidad de tener diabetes gestacional, hipertensión gestacional, preeclampsia, eventos tromboembólicos, complicaciones anestésicas y el riesgo de intervención durante el parto (incremento del parto instrumentado y cesárea). Así mismo, aumenta la mortalidad materna y deteriora el pronóstico de la gestante a largo plazo.




Riesgo de complicaciones fetales y perinatales




El exceso de grasa corporal materno aumenta el riesgo de algunas anomalías estructurales en el recién nacido (por ejemplo, anomalías cardiacas y anomalías del sistema nervioso central), así como su detección (hasta un 25% de anomalías no se detectan por ecografía en gestantes con obesidad).




Del mismo modo, aumenta el riesgo de parto pretérmino, macrosomía (elevado peso del neonato al nacer), muerte neonatal y eleva la probabilidad de desarrollo de obesidad y enfermedades metabólicas durante la infancia del recién nacido.




Otras Complicaciones 

Aunque no son tan frecuentes como la DG o la HTG, el sobrepeso y la obesidad materna están asociados a múltiples complicaciones como aborto espontáneo, parto pretermino, muerte fetal intrauterina, macrosomía fetal, alteraciones del trabajo de parto y mayor tasa de cesáreas. Un aumento significativo de infección de la herida quirúrgica en la postcesárea se observa en mujeres con sobrepeso y el riesgo se concentra entre la los pacientes obesas clase III (con un IMC>45 kg/m2) [25,26]. Otros estudios revelan datos sobre prevalencia aumentada de infección de vías urinarias, vaginitis e infecciones por Streptococcus en pacientes obesas [27]. La obesidad materna además produce sobre crecimiento placentario que llevaría a hipoxia fetal también está asociada con un aumento en la incidencia de trombosis fetal [28]. 


El síndrome Metabólico y el riesgo 

cardiovascular son entidades importantes entre mujeres obesas en general y que puede complicar aún más a mujeres embarazadas. En un estudio realizado con embarazadas con sobrepeso se encontró que cerca de la mitad de estas cumplen con requisitos para el diagnóstico de síndrome metabólico y que este se asocia además fuertemente al desarrollo de preclamsia [29]. En un seguimiento de 10 años en Israel se encontró que la obesidad durante el embarazo es un factor de riesgo independiente para morbilidad cardiovascular a largo plazo además de mayores tasas de eventos cardiovasculares simples y mayor número de hospitalizaciones cardiovasculares [30]. 




La trombosis venosa profunda (TVP) es una entidad que se presenta en una gran cantidad de sujetos obesos. Un IMC aumentado está asociado en 1,9 veces y 2.2 veces el riesgo de desarrollar trombosis en miembros inferiores. El incremento del riesgo de TVP en individuos con IMC alto es más pronunciado en aquellos individuos con alteraciones de los factores de la coagulación como se presenta fisiológicamente durante el embarazo y que es más frecuente 


Fuente de información 


Organización Mundial de la Salud, Centro de Prensa (2015) Obesidad y Sobrepeso, Nota descriptiva. 


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